
El alcalde de la capital, Carlos Martínez, ha presentado un convenio de colaboración para la puesta en marcha de un espacio de memoria y democracia vinculado a la figura del histórico sindicalista Marcelino Camacho, nacido en la localidad soriana de La Rasa. El acuerdo se ha fraguado de la mano de Comisiones Obreras y con los hijos de Marcelino Camacho, Marcel y Yénia, quienes han acordado la cesión del uso de sus documentos, más de 20.000, y otros objetos personales. Carlos Martínez ha recordado al histórico sindicalista y a esos sorianos y sorianas que pelearon por “una democracia plena como la que tenemos ahora mismo. También tenemos que reconocer ese papel de los sindicatos como CCOO y este convenio pretende ser una vacuna contra el olvido. Este espacio que se pondrá en marcha en torno a la figura de Marcelino Camacho busca ser una memoria escrita de nuestra historia de la mano del legado de toda una vida en defensa de los derechos y las libertades de todo un país”.
El Ayuntamiento aporta 15.000 euros en la primera fase para generar una auditoría-inventario de toda la documentación. Posteriormente, el segundo paso permitirá generar un espacio de recuperación de memoria y de defensa de la democracia. La intención es que se ubique en Santa Clara vinculado a la historia del propio lugar como campo de concentración y el parque que también albergará un monumento a la memoria en colaboración con la Asociación Recuerdo y Dignidad. “Saldamos una asignatura pendiente y una deuda con la familia. El hecho de que este legado se quede en Soria debe ser un revulsivo y un homenaje a la memoria y debe ser una forma de recordarnos la necesidad de estar siempre reivindicando y defendiendo la democracia, porque no es algo que se consolide por sí mismo, sino que tiene que estar siempre en alerta ante el asedio que sufre”, ha concluido el alcalde.
Yénia Camacho, por su parte, ha agradecido el gesto e indicado que “esperamos que el museo se convierta en un centro de memoria con una vertiente educativa para mostrar lo que es una dictadura ya que conocer el pasado es un derecho. Esperamos que este lugar sea también un reconocimiento a todas las personas sorianas, hombres y mujeres, que como mi padre lucharon por la democracia”. Por su parte, Marcel Camacho, ha apuntado que “en Soria no hubo frente, pero sí una represión brutal. Tres generaciones de ‘Camachos’ hemos vivido esa represión durante el franquismo. Estamos en ese periodo de recuperar esa historia no para nada en especial, sino para conocer el fondo de lo que significa el fascismo y la intransigencia”. “Nos queda hacer museos, centros donde se explique la historia. Por lo tanto, nosotros queremos un museo que no sea un museo para Marcelino y para Josefina. Queremos un museo que debata sobre democracia. Será el primero en España y es importante que reconozca a los trabajadores como protagonistas de la historia”, ha concluido.