ICAL. Imagen de archivo del pleno municipal de Valladolid.
ICAL. Imagen de archivo del pleno municipal de Valladolid.

No había terminado un pleno y ya se anunció el siguiente. El Ayuntamiento de Valladolid celebrará una sesión extraordinaria para abordar un asunto de vital importancia para el futuro de la ciudad: la remodelación de la estación de tren y su posible compatibilidad con el soterramiento ferroviario. 

Así lo anunciaba el alcalde, Jesús Julio Carnero. En su intervención adelantaba la postura que mantendrán en el pleno extraordinario: "Estación sí, pero soterramiento también".

A pesar de que el asunto de la futura estación ferroviaria va tratarse de manera larga y tendida en el próximo pleno, fue inevitable que se hablase de ello en el debate de hoy. El equipo de gobierno defendió la remodelación de la terminal ferroviaria siempre que no se descarte el soterramiento en el futuro. Sin embargo, la oposición tachó este planteamiento de "irrealizable" y ha instado al alcalde a "cumplir su palabra e irse".

Desde el PSOE, Luis Vélez criticó que el gobierno municipal traiga este tema al Pleno sin una propuesta concreta, mientras que Jonatan Racionero, de Valladolid Toma La Palabra, pidió a Carnero que "deje de vender humo".

La celebración del Pleno extraordinario busca clarificar las posturas de los distintos grupos municipales y definir la estrategia del Ayuntamiento frente a la remodelación de la estación. Mientras tanto, la polémica en torno al soterramiento sigue dividiendo al consistorio y a la ciudadanía.

Piden más información a Puente

El alcalde indicó que ya ha solicitado al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, información detallada sobre el proyecto de la nueva estación para evaluar su viabilidad junto al soterramiento. 

En este sentido, Carnero ha insistido en que cualquier reforma ferroviaria debe permitir un futuro soterramiento de las vías en la capital vallisoletana.

Aparcamientos disuasorios

Esta discusión surgió a raíz de una moción presentada por el Partido Popular para solicitar a ADIF que prorrogue el uso de los antiguos talleres de Renfe como aparcamiento disuasorio. La medida ha sido aprobada con el apoyo del PP, Vox y el PSOE, mientras que Valladolid Toma la Palabra se abstuvo. Desde el equipo de gobierno consideran que disponer de 150 plazas en esa zona será beneficioso para la movilidad de la ciudad y para los vecinos del barrio de Las Delicias.

Por su parte, el concejal de Vox, Víctor Martín, ha defendido la necesidad de más aparcamientos disuasorios en la ciudad, señalando que "es desmoralizador que quienes quieran ir al centro tengan que aparcar en la periferia". 

Ver más noticias de Castilla y León