
Al banquillo. La exabadesa del monasterio de Belorado, Laura García de Viedma, tuvo que comparecer en el banquillo del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Briviesca, Burgos, por un presunto delito de apropiación indebida relacionado con la venta de 1,73 kilos de oro por valor de 130.000 euros, supuestamente propiedad del convento.
El abogado defensor y hermano de la investigada, Enrique García de Viedma, sostiene que la operación de venta del oro fue completamente legal y sin ánimo de lucro. Argumenta que la comunidad religiosa se transformó en una asociación civil, lo que les otorgaba la capacidad de disponer de sus bienes. Según la defensa, de los 130.000 euros obtenidos, 66.000 euros se recibieron en efectivo y el resto se destinó a saldar préstamos.
La declaración de la exabadesa se produce después de que semanas atrás se negara a declarar en sede judicial y de que la titular del Juzgado de Primera Instancia de Briviesca volviera a convocarla.
Por su parte, el Arzobispado de Burgos sostiene que la exabadesa carecía de capacidad legal para realizar dichas transacciones económicas en nombre del monasterio. Afirman que las asociaciones civiles creadas para reemplazar a las entidades jurídicas canónicas de Belorado y Derio no tienen validez legal, y que la administración y representación legal de los monasterios recae en el Comisario Pontificio.