
El Partido Popular y Vox rechazaron la propuesta de establecer una moratoria de seis años para la instalación y ampliación de macrogranjas porcinas en Castilla y León, presentada por el PSOE. Durante la Comisión de Agricultura de las Cortes, ambas formaciones defendieron que no existe una proliferación de este tipo de explotaciones y recordaron que el sector porcino es "estratégico" para la economía de la comunidad.
Desde el PSOE, el procurador Luis Briones advirtió del impacto de estas instalaciones en sectores como el enológico, especialmente en la Ribera del Duero, donde viticultores llevan mucho tiempo mostrando su rechazo. Señaló que, en un año, se han sumado 21.000 cerdos y se han abierto 57 explotaciones nuevas, lo que pone en peligro a las pequeñas granjas tradicionales.
Unas afirmaciones que desmintió la popular, Lorena de la Fuente, quien niega una supuesta expansión incontrolada. Aseguró que en los últimos dos años no se ha concedido ninguna autorización para nuevas macrogranjas. Además, defendió la convivencia entre el sector porcino y el vinícola, insistiendo en que ambos son clave para el desarrollo rural.
Por su parte, José Antonio Palomo, de VOX, calificó la propuesta socialista de “delirio ideológico” y argumentó que ya existe en la práctica una paralización del sector, con 200 proyectos bloqueados en Medio Ambiente.
Finalmente, Briones acusó a PP y Vox de ignorar la oposición social en la Ribera del Duero y de no preocuparse por los perjuicios que las macrogranjas pueden causar en la exportación de vino