
Tragedia en las carreteras. Una madre de 38 años y dos de sus hijos, un bebé de siete meses y un niño de cinco años, fallecieron este domingo por la noche en un accidente de tráfico en la carretera P-405, a la altura de la localidad palentina de Astudillo. El vehículo en el que viajaban se salió de la vía y chocó contra una arqueta de hormigón, provocando el vuelco del coche y el fatal desenlace.
En el siniestro también resultaron heridos el padre de los pequeños, de 41 años, y el hijo mayor, de 13, quienes fueron rescatados del vehículo y trasladados en estado grave al Hospital Universitario de Burgos. Según informaron los servicios de emergencia, la llamada de alerta se recibió a las 20.27 horas. Hasta el lugar de los hechos, también se desplazaron Guardia Civil, bomberos y personal sanitario.
Un despiste como causa
Desde la Subdelegación del Gobierno en Palencia se señaló que en el lugar del accidente "no hay señales de frenado", lo que podría indicar que la salida de vía se debió a un descuido o distracción. La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer las causas exactas del siniestro, sin descartar ninguna hipótesis.
El subdelegado del Gobierno en Palencia, Ángel Miguel, descartó que el accidente estuviera causado por el cruce de un animal en la vía, una situación relativamente frecuente en la zona. "Pudo ser un despiste que terminó en un choque contra una estructura de hormigón a una velocidad determinada", explicó.
La tragedia ha conmocionado a todo Astudillo, que llora la pérdida de tres de sus vecinos. El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial por este suceso y se llevará a cabo un minuto de silencio en su recuerdo.