
Frenar la proliferación de patinetes eléctricos y su mal uso. Es el objetivo de las últimas medidas anunciadas desde el Ayuntamiento de Valladolid. Pretende también mejorar la seguridad vial en la ciudad. La nueva Ordenanza de Movilidad Ciclista, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, regulará el uso de patinetes eléctricos, exigiendo casco, seguro de responsabilidad civil y registro municipal.
Esta nueva normativa sobre patinetes eléctricos busca frenar el creciente número de atropellos en la ciudad, donde Valladolid lidera esta estadística. Con la entrada en vigor de la ordenanza, solo podrán circular mayores de 16 años con casco obligatorio, seguro y un registro municipal que permitirá un mayor control de estos vehículos. Valladolid se convertirá en pionera con este sistema, que se integrará en un registro nacional en el futuro.
Más novedades en viabilidad
Durante la Mesa por la Seguridad Vial, presidida por el alcalde Jesús Julio Carnero, se detallaron diversas actuaciones para reducir la accidentalidad, como la limitación de velocidad a 20 km/h en zonas escolares y la mejora de la señalización. Además, se invertirán 150.000 euros en intervenciones para instalar radares en calles como Haya, Arenas, Juan de Juni y San Ildefonso, con el objetivo de reforzar la visibilidad y la seguridad de los peatones.
Asimismo, la ordenanza también establecerá medidas para bicicletas adaptadas y comerciales, permitiendo su circulación en algunas calles peatonales con horario ampliado. La normativa será debatida en el pleno municipal y pasará por un periodo de exposición pública antes de su aprobación definitiva.
Como parte del compromiso con una movilidad más segura, el Ayuntamiento también ha presentado el proyecto ‘Visión Cero’, impulsado por Auvasa, que busca reducir a cero las víctimas por accidentes de tráfico. Además, se instalará un monumento en honor a las víctimas de siniestros viales, reforzando el compromiso institucional con una movilidad más humana y responsable.